Con cambios importantes en el programa de vivienda, estímulos a la demanda y construcción habitacional, iniciaremos el 2012 con renovado espíritu de trabajo y un sólido compromiso a favor de la ampliación del parque habitacional en beneficio de las familias mexicanas que aspiran a una mejor calidad de vida.
Iniciaremos el 2012 contando con un aumento sin precedentes en el presupuesto para el programa de vivienda, con un modelo habitacional que abrirá una nueva ruta para el desarrollo del sector, así como con un novedoso programa para los No Afiliados a los organismos de vivienda que ampliará la cobertura del programa de subsidios y financiamiento, permitiendo a un mayor número de mexicanos acceder a una vivienda digna y con empresas fortalecidas cuyos planes de inversión permitirán atender la demanda esperada en condiciones favorables para todos.
El año que está por iniciar representa una valiosa oportunidad para consolidar avances, responder al déficit de vivienda y llevar bienestar a un mayor número de familias.
El programa trazado busca impulsar la oferta y demanda de vivienda. Se trata de un esfuerzo sin precedentes que busca romper la inercia que suele dominar el último año de gobierno. En esta ocasión, autoridades y empresarios estamos dispuestos a cerrar el sexenio ofreciendo los mejores resultados en la historia de la vivienda en México.
Lo realizado y lo que aún falta por lograr constituyen el mejor ejemplo de lo que podemos hacer cuando sumamos esfuerzos y recursos para ofrecer respuesta a la altura de los desafíos que compartimos.
Tres aspectos definen lo realizado en el año que está por terminar:
1. Tras un año de estancamiento (en 2008 tuvo un avance de 0.2%) y dos de retroceso (2009 y 2010, años en los que su nivel de actividad cayó 6.9 y 0.5%, respectivamente), en 2011 la edificación recobró su curso ascendente, tras registrar un crecimiento estimado en 4.5 respecto al año anterior. Se trata del mayor avance de los últimos años y constituye el mejor testimonio de la reactivación de un sector clave para el adecuado funcionamiento de la economía mexicana.
2. Dicho porcentaje no sólo supera el avance esperado de la economía en su conjunto (alrededor de 4%), sino que coloca al sector entre los componentes más dinámicos de la planta productiva, con probada capacidad para contribuir al aumento en la calidad de vida de las familias mexicanas y con sólidos fundamentos para convertirse en uno de los pilares del fortalecimiento del mercado interno, factor indispensable para el avance del país en los años por venir.
3. Sin lugar a dudas, gracias al trabajo de todos los sectores que directa e indirectamente participan en las actividades relacionadas con el sector, 2011 se convirtió en el mejor año para los desarrolladores desde 2006. Pero además, la suma de los resultados obtenidos en lo concerniente a subsidios y financiamiento inmobiliario, nos colocan muy cerca de la meta trazada por el primer mandatario: 6 millones de acciones de vivienda en el presente sexenio.
En efecto, el desempeño de la construcción de vivienda, la inversión realizada por las firmas del sector, la generación de empleos, la ampliación del parque habitacional y el aumento en el número de familias beneficiadas, son la mejor prueba de los resultados obtenidos en 2011.
La inversión realizada por los desarrolladores en todas y cada una de las entidades federativas del país, permitió ampliar la oferta de vivienda digna y ofrecer más y mejores espacios habitables a las familias, en armonía con el medio ambiente y con los servicios públicos y medios de transporte necesarios para comodidad de los nuevos propietarios.
No deja de ser paradójico que, mientras otras actividades de la economía comienzan a dar muestras de debilitamiento que se aprecian en sus estadísticas de producción, marcadas por la paulatina pero consistente desaceleración, los edificadores de vivienda hemos comenzado un nuevo ciclo de crecimiento.
Superado el largo y difícil túnel recesivo que provocó importantes ajustes al interior del sector, hemos retomado el curso ascendente y estamos preparados para actuar como uno de los motores de la economía y activos impulsores del desarrollo. En suma, 2011 pasará a la historia como el año de la sólida recuperación del sector vivienda.
Marcado por el proceso electoral que definirá la sucesión presidencial, por el cierre del más exitoso gobierno impulsor de la vivienda y por vientos recesivos procedentes de Europa, el 2012 no será un año sencillo ni de fácil trámite para nuestro país.
Sin embargo, esperamos que la edificación alcance su segundo año consecutivo de crecimiento a una tasa de 4.3%, superando por segunda ocasión consecutiva al avance esperado de la economía en su conjunto, para pasar de la reactivación al crecimiento sostenido. Tres aspectos marcarán nuestro paso por el año:
Primero: alcanzaremos la meta sexenal (6 millones de acciones de vivienda) a mediados de año y cerraremos 2012 con niveles históricos en construcción de vivienda, familias beneficiadas y recursos movilizados.
Segundo: iniciaremos un nuevo modelo de desarrollo habitacional que combinará el cuidado al medio ambiente, el ordenamiento urbano y la vivienda verde. Este modelo definirá la ruta a seguir en los años por venir.
Y tercero: se abrirá una opción viable para acceder a los beneficios del plan de vivienda a quienes no estando afiliados a las instituciones de seguridad social poseen capacidad de pago e interés por mejorar su patrimonio personal o familiar.
Sí, el 2012 no será un año sencillo, pero será el año de nuestro despegue y cumplimiento de la meta trazada. (Foto: Archivo Hogaresnoticia)
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