martes, 24 de enero de 2012

Infonavit: ¿equidad en los recursos?

El Occidental
23 de enero de 2012

  ** Infonavit, coadyudante en la explosión urbana

El derecho de los trabajadores a obtener una vivienda digna, durante muchos años se vio condicionado a una red de intereses, que volvía el anhelo de tener casa propia un sueño imposible; esta red favorecía a sindicatos, constructores y algunos funcionarios públicos e impedía que existiera un verdadero control de calidad en las edificaciones. En los últimos años se ha abierto como nunca antes la posibilidad de que cada vez más mexicanos puedan acceder a esta garantía social, generando una derrama no sólo hacia los beneficiarios, sino hacia empresas de diversos ramos que reciben ingresos derivados del impulso económico de la construcción. Esta explosión en el acceso no ha encontrado una respuesta en los mecanismos y regulaciones de desarrollo urbano, así como en las condiciones para acceder a los créditos, pues las viviendas disponibles suelen estar a gran distancia de los centros de trabajo, lo que representa un impacto negativo colateral en la calidad de vida de las familias, la movilidad en los centros de población y la contaminación y el calentamiento global.

El año pasado se entregaron en Jalisco más de 40 mil créditos por esta institución, mismos que representan beneficios patrimoniales para igual número de familias, sin embargo, estas cifras representan también el revisar detenidamente cuántas horas hombre representan en traslados y cuál es el costo final de una vivienda barata para el trabajador, ello sin descontar el impacto en la convivencia familiar que representan las grandes distancias desde los clusters de viviendas hasta los centros de trabajo y educación. Municipios que hoy ya son parte de la Zona Metropolitana de Guadalajara, viven hoy los efectos de las políticas que alientan la expansión de la mancha urbana; Tala, Tlajomulco y Tonalá, tienen hoy grandes retos para mantener la cobertura de los servicios básicos, al mismo tiempo que el propio Infonavit afronta el problema de cartera vencida y el abandono de viviendas en los grandes conglomerados habitacionales, pues para muchas familias el sueño de tener casa propia se convirtió en una pesadilla de pagos, pasajes y distancias enormes.

Las políticas de diseño de viviendas, el tamaño reducido de sus espacios, la falta de espacios de convivencia y esparcimiento, han generado inseguridad en los grandes desarrollos impulsados por el Infonavit, problemática social y urbana que obliga hoy a replantear estos temas. Hoy más que nunca la política urbana debe de tener en cuenta más que nunca a las personas, sus familias y las comunidades, pues de esta forma se generan soluciones a problemas complejos.

El Infonavit y otras instancias de promoción de la vivienda deben entender que las ciudades no son entes que deban estar sujetos a constante expansión, por lo que deben de generar mecanismos para el reaprovechamiento de viviendas ya existentes, la mejora de la vivienda y apostar por la repoblación y la redensificación de los centros de población, pues el esquema de aprovechamiento de reservas urbanas ha demostrado su inviabilidad en las grandes urbes.

No es posible desconocer la gran aportación de las instituciones que como el Infonavit permiten a los trabajadores contar con una vivienda, sin embargo en ciudades como Guadalajara y sus municipios conurbados hace falta una política de desarrollo urbano que ponga el acento en la calidad de vida de los habitantes y que busque inhibir los problemas sociales antes de que surjan. (PAN)



** Volver a los objetivos originales

Cuesta creerlo, pero es verdad, una de las instituciones creadas para beneficiar a la clase trabajadora del país, hace prácticamente medio siglo, en el camino fue distorsionando su objetivo central de posibilitar a los trabajadores la adquisición de vivienda digna, y se fue convirtiendo en la práctica en una especie de institución financiera en materia de vivienda, llegando a negar a los trabajadores la devolución de sus propios recursos, y cobrando en algunos casos intereses más altos que otras instituciones privadas, por préstamos otorgados a partir de los recursos pertenecientes a los mismos deudores. Vaya distorsión de los fines y la operación de una institución nacida para ayudar a los obreros.

Y es que el Infonavit se constituyó en 1972, teniendo como base la reforma a la Ley Federal del Trabajo de mayo de 1970, que incorporó como prestación de los trabajadores el derecho a recibir viviendas dignas, a precios accesibles y con créditos de interés social. Para financiar este nuevo derecho, se estableció en el artículo 136 de la Ley Federal del Trabajo, que los empleadores deberían aportar el 5 por ciento del salario del trabajador para constituir el fondo de vivienda.

Por otra parte -el artículo 141- se dispuso que en caso de que los trabajadores no hiciesen uso de estos recursos, y en circunstancias de invalidez, incapacidad, de muerte del trabajador o de jubilación, el trabajador tenía derecho a que el Infonavit le regresara el fondo, más una cantidad adicional igual al ahorro. Esto significaba que Infonavit debería regresar en esos casos no solamente el ahorro, sino el doble del fondo para la vivienda, y esto dejó de hacerse desde 1997, a partir de la reforma a la Ley del IMSS entonces.

A partir de esta reforma a la Ley del Seguro Social, se constituyó el sistema de Afores; mediante una reforma a la Ley de Infonavit se decidió, de manera unilateral e injusta, que el fondo de vivienda de los trabajadores no se debía regresar a sus dueños, sino que se debía canalizar al financiamiento de las pensiones.

El resultado de esto, una lluvia de demandas y juicios que terminaron generando jurisprudencia, en la cual la Suprema Corte definió que era inconstitucional la disposición que facultaba a la Secretaría de Hacienda a quedarse con el ahorro de la vivienda de los empleados.

Por fin justicia a la muy castigada clase trabajadora, que no le dejó opción al Gobierno Federal sino el reconocer este desfalco oficial y dar marcha atrás, con la reforma a la Ley del Infonavit que recién entra en vigor.

Entonces estas reformas básicamente, devuelven a los trabajadores los recursos acumulados en sus cuentas durante sus semanas de cotización, exactamente como se tenía estipulado en el marco legal hasta antes de las reformas de 1997, y esto es una buena noticia. Pero hay una novedad.

Junto a las modificaciones a los artículos 43, 44 y 47 de la Ley del Infonavit, se establece, en el artículo octavo transitorio del Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley del Infonavit publicada en 1997, que el trabajador tiene derecho a recibir un crédito Infonavit, y una vez liquidado podrá acceder a un nuevo financiamiento del organismo, en coparticipación con entidades financieras.

Y para no dejar duda del metidón de pata en que se incurrió el IMSS y el Infonavit, se establece en la reciente reforma que los trabajadores que se beneficien bajo el régimen de la Ley del Seguro Social vigente hasta el 30 de junio de 1997, además de disfrutar la pensión legal que les corresponde, deberán recibir en una sola exhibición los fondos acumulados en la subcuenta de vivienda generados por sus aportaciones más los rendimientos generados.

Con estas modificaciones al marco legal se espera reintegrar a aproximadamente dos millones de trabajadores una bolsa de 19 mil millones de pesos.

Ojalá sea ésta una de muchas noticias positivas para los trabajadores de nuestro país, augurando buenos tiempos, pero igual esperaríamos muchas y buenas noticias para nuestros compatriotas del campo, los agricultores, los ganaderos, que también desde hace muchos años no ven apoyos reales a su actividad productiva, a sus familias o sus comunidades; salvo los programas como Procampo, cuyo padrón de beneficiarios está plagado de funcionarios y preferidos del sistema, y no los auténticos campesinos que debieran recibir los escasos apoyos disponibles.

Esperemos que el próximo sexenio, con el PRI en el Gobierno, por fin las instituciones volteen a ver y a resolver de verdad las demandas de jóvenes, niños, mujeres, adultos mayores, discapacitados y otros grupos sociales en particulares condiciones de necesidad.

Baltazar Pérez Sánchez, Delegado municipal del CDE del PRD.



** Aplicar con equidad la ley

La gran comunidad laboral de Jalisco pide se aplique con equidad la recién reformada Ley Federal del Infonavit (Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores), que entró en vigor la semana pasada, con sentido de justicia por parte de funcionarios y burócratas de la institución, ya que conlleva una manifestación de honestidad y servicio en beneficio de la clase trabajadora, dado que reintegra a los beneficiarios el importe pagado de sus subcuentas depositadas en sus operaciones de obtención de créditos para la compra de sus casas habitación.

Es por lo anterior que trabajadores y numerosos pensionados están acudiendo a la Delegación Jalisco del Infonavit en esta ciudad, alentados por la legal devolución de su dinero y a solicitar información completa para lograrlo.

Sin embargo, para evitar confusiones a los interesados y para explicarles las disposiciones para que logren alcanzar sus propósitos, se les informa sobre los requisitos establecidos en la remozada Ley Federal del Infonavit, para hacer efectivos sus beneficios; el delegado del Instituto en Jalisco, Antonio González Morfín, expuso a los medios informativos y a los interesados sobre sus alcances, dado que por principio establece que todo trabajador que se pensionó después de 1997, va a recibir el dinero que ahorró en su subcuenta de vivienda.

Conforme a la clara información que Viridiana Saavedra Ponce publicó en EL OCCIDENTAL, edición del día 18 de los corrientes, asienta que el delegado del Infonavit expresó: "Mucha de la gente que ha venido a la delegación en estos días no está entre los beneficiarios, porque esto es para los trabajadores que acumularon dinero, ya sea porque no ejercieron su crédito o porque lo ejercieron hace tiempo y siguieron cotizando de 1997 para acá", explicó el funcionario.

Para formarse un criterio personal sobre información a la que ya es la legítima devolución del dinero aportado por los beneficiarios de créditos del Infonavit, no parece que son suficientes las explicaciones expuestas por el delegado en Jalisco de la institución, Antonio González Morfín.

También el funcionario dijo a los periodistas en su entrevista informativa, que durante 2012 el Infonavit otorgará más de 40 mil créditos a los trabajadores, que de seguro recibirán la noticia con júbilo.

Y como para el año en curso, son también oportunas las declaraciones del licenciado José Antonio Neade Kuribreña, secretario de Hacienda, agregaremos que el pasado miércoles 17 de los corrientes, en la Ciudad de México, informó que durante 2012 el sector de la vivienda ejercerá 1.4 billones de pesos en créditos a la vivienda, en los que figuran definitivamente 129 mil que otorgarán los miembros de la Asociación de Bancos de México, integrando el 14 por ciento superior a las inversiones hechas el año anterior de 2011, en el mismo ramo de la vivienda.

Por otra parte, se consolidó para Jalisco la integración de la izquierda regional al formarse el martes 19 de los corrientes, la coalición política entre Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo, Alianza Ciudadana y Movimiento de Regeneración Nacional, pidiendo el presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, quien anunció la unión de todas las fuerzas de la izquierda, al solicitar un lugar más "neutral", para definir su situación.

Fue la voz con el mensaje persuasivo del senador, licenciado Dante Delgado Rannauro, responsable de la campaña de Andrés López, que comprende a Jalisco, quien enfatizó en la reunión de todas las fuerzas izquierdistas: "Voy a decir muy claro: el único competitivo que nos da para ganar en Jalisco, se llama Enrique Alfaro".

En el presidium de la reunión de izquierdistas figuraron: Luis Walton, presidente nacional de Movimiento Ciudadano; el senador, licenciado Dante Delgado Rannauro; Ricardo Monreal, coordinador general de la campaña de Andrés López; el licenciado Julio Nelson García Sánchez, presidente de Movimiento Ciudadano en Jalisco; el diputado Enrique Ibarra Pedroza, representante en Jalisco de Andrés López; así como Salvador Garay, representante del Partido del Trabajo; Enrique Alfaro Ramírez y otros dirigentes.

Octavio González Garzón, Movimiento Ciudadano.

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