(GUIADINMUEBLES.com, 16/11/2011)
Cambiar las condiciones de renta en el precio, responsabilidades o derechos es posible con la negociación adecuada.
Como cualquier contrato, el acuerdo de renta puede ser modificado cuando ambas partes, inquilino y propietario, llegan a un acuerdo. Cuando quieras modificar las condiciones de la renta necesitas lo siguiente:
• Conocer el contrato a fondo. Antes de hablar hay que revisar todos los aspectos del contrato de alquiler. Es importante conocer los derechos y obligaciones que se tienen, con qué índice de precios se elaboró.
• Tener conocimiento de la oferta de la zona. Para controlar los precios de la renta es necesario ubicar los de propiedades similares cercanas. Una lista con propiedades y precios servirá de argumento.
• Conocer la demanda de la zona. Al revisar los precios cercanos convendrá investigar qué tan solicitadas han sido dichas propiedades. En la negociación conviene contemplar la dificultad para encontrar un nuevo inquilino.
• Estar al tanto de los intereses del otro. Las circunstancias particulares de propietarios e inquilinos pueden ayudarnos en la negociación, la situación económica o el número de propiedades que ofrece. No es lo mismo hablar con alguien que acaba de comprarse una casa nueva y tiene que rentarla para poder pagarla, que con alguien que la tiene por herencia y vive de las rentas.
• Tener preparada una alternativa. De las propiedades analizadas es conveniente tener un prospecto listo para valorar un traslado.
• Hablar con determinación, pero con educación y respeto. Recuerda que en la forma de pedir está el dar, ya sea una modificación en el costo de la renta o la cobertura de más responsabilidades, es bueno tener las ideas claras. Hay que insistir en los puntos que se cumplieron y la incertidumbre de tener casero e inquilino seguro.
• Conocer el contrato a fondo. Antes de hablar hay que revisar todos los aspectos del contrato de alquiler. Es importante conocer los derechos y obligaciones que se tienen, con qué índice de precios se elaboró.
• Tener conocimiento de la oferta de la zona. Para controlar los precios de la renta es necesario ubicar los de propiedades similares cercanas. Una lista con propiedades y precios servirá de argumento.
• Conocer la demanda de la zona. Al revisar los precios cercanos convendrá investigar qué tan solicitadas han sido dichas propiedades. En la negociación conviene contemplar la dificultad para encontrar un nuevo inquilino.
• Estar al tanto de los intereses del otro. Las circunstancias particulares de propietarios e inquilinos pueden ayudarnos en la negociación, la situación económica o el número de propiedades que ofrece. No es lo mismo hablar con alguien que acaba de comprarse una casa nueva y tiene que rentarla para poder pagarla, que con alguien que la tiene por herencia y vive de las rentas.
• Tener preparada una alternativa. De las propiedades analizadas es conveniente tener un prospecto listo para valorar un traslado.
• Hablar con determinación, pero con educación y respeto. Recuerda que en la forma de pedir está el dar, ya sea una modificación en el costo de la renta o la cobertura de más responsabilidades, es bueno tener las ideas claras. Hay que insistir en los puntos que se cumplieron y la incertidumbre de tener casero e inquilino seguro.
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